con una canción por compañía,
con una silueta a mi lado como recuerdo,
junto a aquel sillón donde nos bebíamos historias,
intento inventar otras tantas,
los ayeres se apoderan de mi casa,
escribiéndose sobre las paredes,
las persianas dibujan cuerpos con el vaivén del viento,
cuerpos que bailan, que se besan con una mirada,
cuerpos que sonríen entre caricias,
cuerpos que hacen suya mi canción,
borrando mi presente,
envolviéndome con suspiros entre sombras.